11.- Cuando el señor habló con Abraham acerca de Sodoma y Gomorra, dijo: "Bajaré para ver si sus acciones son tan perversa como he oído." ¿Por qué dice Dios que necesita bajar y ver estas ciudades?; ¿Acaso no sabe ya de estas cosas?
Dios lo sabría sin tener que descender y comprobarlo personalmente, porque Dios es omnisciente. Él sabe todas las cosas; los cabellos de los habitantes de Sodoma y Gomorra estaban contados. Él conocía todo lo que habían hecho y cada palabra vana te habían dicho. No necesitaba encuestarlos con un nuevo censo para ver cuán malvados eran.
Hay 2 formas de considerar este difícil pasaje (Gn. 18:20-21). Generalmente estas conversaciones con Dios eran en realidad conversaciones con mensajeros angélicos que representaban a Dios. Los mensajeros angélicos no tienen la omnisciencia que le atribuimos a Dios. Puede ser que, en este caso, el ángel encargado de evaluar la situación estuviera hablando por sí mismo.
Incluso durante la prueba de Abraham en el Monte Moriah, donde se le dijo que ofreciera a Isaac en el altar, en el minuto final en que extendió su brazo para hundir el cuchillo en el pecho de su hijo, la Voz del Ángel de Dios lo detuvo y le dijo: "¡No pongas tu mano sobre tu hijo, Abraham, porque ahora sé que me amas!" Se insinúa que Dios no conocía el amor de Abraham antes de que esto sucediera. Es como si Dios fuera un espectador celestial que va de un lado a otro, frotándose las manos, esperando que Abraham tome la decisión correcta y haga lo correcto, pero incapaz de hacer algo al respecto hasta Ver el resultado.
Muchas personas piensan acerca de Dios en esos términos, como si él fuera un espectador cósmico que simplemente contempla lo que ocurre y no conoce el final desde el principio. Conciben un Dios finito, dependiente, derivado, muy inferior al Dios revelan las Escrituras.
El segundo acercamiento a este pasaje toma en cuenta que cada vez que la Biblia describe algo sobre Dios, sea un pasaje narrativo o uno didáctico, sea en forma concreta o abstracta, el único lenguaje disponible para los escritores bíblicos era el lenguaje humano. No podemos hablar como peces o caracoles porque no lo somos. Tampoco podemos hablar como Dios. Cuando Dios nos habla y se nos revela, el único lenguaje que entendemos es el lenguaje humano. Cuando la Biblia usa lo que llamamos lenguaje fenomenológico, o el lenguaje de las apariencias, la Biblia habla del aprendizaje de Dios. Describe imágenes muy rudimentarias, tales como que Dios tiene sus pies sobre un estrado. Al mismo tiempo, la Biblia nos dice que aún cuando usa lenguaje humano, Dios no es humano que pueda ser contenido o descrito plenamente por estas figuras de lenguaje.
Pienso que, en el caso de Sodoma y Gomorra, o bien era el ángel hablando por sí mismo -él tenía que ir para ver cómo eran las ciudades- o bien era la forma en que Dios le explicó la situación a Abraham, permitiéndole saber lo que sucedería y que Dios Estaba en control.
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¡Qué buena Pregunta!, RC Sproul pág 14.

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